presenta la historia del Detective Yoshioka (Koji Yakusho), quien intenta atrapar a un peligroso asesino serial. La situación toma otro rumbo cuando sus propias huellas digitales y varios objetos de su pertenencia aparecen en el lugar de los crímenes y hasta en los cadáveres de las víctimas. Yoshioka comienza a preguntarse si no podría ser él mismo el asesino detrás de la masacre. Como si fuera poco, su memoria lo traiciona y no logra determinar que sucede dentro de sí mismo. Su novia Harue (Manami Konishi), pese a que lo ama y lo protege, siente que hay algo que los separa. Y su compañero en la policía, Miyaji (Tsuyoshi Ihara), tampoco es indiferente y comienza a sospechar de él. Todo se complica cuando el fantasma de una mujer se le aparece a Yoshioka y lo increpa. El detective ya no logra distinguir entre el presente y el pasado, entre la realidad y una especie de mundo paralelo.