Esta película está basada en una experiencia real vivida por el director, un ex-piloto, quien actuó y dirigió WHISKY ROMEO ZULU.
En esta ocasión, el director nos muestra el detrás de escena del desastroso estado en que se encuentra la aviación civil en la Argentina, en gran parte debido a la inexplicable realidad por la cual la misma está totalmente militarizada y bajo absoluto control de la Fuerza Aérea desde el último golpe militar treinta años atrás. Sólo la Argentina y Nigeria comparten este inusual privilegio.
Con cámaras ocultas en la torre de control y animaciones 3D se busca llegar a la verdad acerca de dos accidentes fatales ocurridos en Argentina. El director (un investigador de accidentes aéreos) señala cómo la corrupción dentro de la Fuerza Aérea afecta directamente a la seguridad de vuelo.
Viendo y entendiendo varios llamados de atención de aeronaves al borde de emergencias con el combustible y casi siendo golpeadas por misiles, como también la grabación de conversaciones, la película incluye material televisivo de archivo que revela la corrupción entre los oficiales de la Fuerza Aérea y plantea un interrogante: ¿habrá nuevos accidentes?